OLIVERA, Ricardo Luis

Ricardo Luis Olivera (Lucho)  nació en Corrientes en 1943. Su actividad profesional se inicia en 1962 realizando ilustraciones de cuentos policiales para las revistas de actualidad Vea y Lea y Leoplán, historietas  y tapas en Hora Cero en la etapa final de esa recordada publicación y algunas tapas para la revista El Eternauta.

   Colabora luego con la Editorial Yago para la cual realiza desde 1964 en adelante las serie “Legión Extranjera” (la hicieron también Dalfiume y Altuna) y unitarias como “Un castillo en el pantano” y “Kir-Yu”. En 1965 se abre una nueva etapa de su vida profesional con su vinculación a Columba, para la cual realiza principalmente temas policiales y bélicos (“Familiar con la muerte”, “Vivir sin mañana”, entre otras) publicadas en D´Artagnan, además de colaboraciones para  Intervalo (aún semanal en esa época), de la misma editorial.

   Artífice o al menos factor determinante de la llegada de Robin Wood a la historieta, Olivera ilustra en octubre de 1966 el primer trabajo del hoy renombrado guionista, titulado “Aquí la retirada”, al cual seguirían otros episodios ambientados en la Primera Guerra  o la Guerra Civil Española. En mayo de 1967 la misma dupla creativa concreta con  “Historia para Lagash” el primer episodio de la saga de Nippur, en lo que constituye la etapa inicial y posiblemente nunca igualada de este recordado personaje que Olivera dibujó en forma regular hasta 1972, para retomarlo brevemente hacia 1975;  En aquel mismo año, 1967,  dibujó también el primer episodio de Dennis Martín. En 1969 crea “Gilgamesh, el inmortal”, primero con guiones propios y posteriormente con la colaboración de otros guionistas, entre ellos el también dibujante Sergio Mulko.

     Ya a inicios de los años setenta hace para el King Features la tira “Dick el artillero” que había iniciado José Luis Salinas. Por la misma época alterna con Ricardo Villagrán y Alfredo De La María en la ilustración de las tapas para las distintas publicaciones de Columba, mientras que por 1975 realiza la serie “Doble Espía”, que luego pasará a llamarse “Wagner”.

    La aparición de las revistas de Editorial Record a mediados de la década del setenta le permite a Lucho Olivera incursionar con mayor intensidad en su pasión por los temas de Ciencia Ficción con trabajos tales como “Yo, Ciborg”, “El dulce color de las estrellas”, “Planeta rojo”, “El gran final”, “Rumbo a lo increíble” “Galaxia Cero” o “Ronar”, trabajos en los cuales descuella su manejo de la iluminación y el detalle en el dibujo de los elementos propios de las naves espaciales y su equipamiento.  Esta producción se difunde en Italia a través de Lanciostory y Skorpio, mientras que L´eternauta publica en 1978 “Invasione (Il racconto di Mr. Smith)”.

     En la década siguiente y comienzos de los noventa continúa trabajando intensamente en Columba alternando series que remiten a la Antigüedad (“Hercules”, “En tiempos de Salomón” o “El Hitita” ) con historietas de variada temática entre las que podemos mencionar “Rembrandt, la luz y el amor”, “Bogdany, el halcón gitano“, “Gwéndolyn 3-19-4””, “Eva 305” o  “El alquimista”, mientras que para Record hace  “Las máscaras del Rey (Skorpio, 1991), “Pantanal” (Skorpio, 1991), “Goeth” y Límite Exterior”, entre otras. Desde mediados de los años noventa produce mayoritariamente material para el extranjero, siendo su último trabajo a nivel local la tira “Pepe Moreno” que realizó hasta 1999 para un diario del sur del país.   Lucho Olivera falleció en noviembre de 2005.

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