SAENZ VALIENTE, Juan

Historietista, ilustrador y animador Juan Sáenz Valiente nació en Buenos Aires en 1982. En  2004 publicó en Francia su ópera prima: el album de historietas “Sarna”, con guión de Carlos Trillo, trabajo realizado a pedido de la editorial Albin Michel y publicado también en Argentina por el sello Iron Eggs.

  Durante los 2 años siguientes se abocó por completo a la concreción del libro de su padre, el conocido realizador de animación Rodolfo Sáenz Valiente, asistiéndolo en todos los aspectos. El libro se titula “Arte y técnica de la animación”, fue editado por Ediciones de la Flor, y está considerado como uno de los mejores libros de didáctica de la animación de todo el mundo. Otros trabajos suyos en el campo de la historieta son “El Hipnotizador”, publicado en Fierro en 2007 (guión de Pablo De Santis) y las historias breves que realizó para la revista SudameriK.    

 

SAAVEDRA, Horacio

   Sus comienzos y su formación están asociados a la Editorial Dante Quinterno, donde desde muy joven   realizó el lápiz de cientos de episodios de las Correrías de Patoruzito. Posteriormente trabajó en otras publicaciones teniendo a su cargo personajes como Jaimito, El Chavo y El Chapulín Colorado, mientras que en el terreno de la historieta seria puede mencionarse “Grand Prix 72” publicada en 1971 en la revista Top. Durante los años ‘80 y ’90 realizó gran cantidad de historietas para el exterior trabajando para Warner Bros (Looney Tunes, Bugs Bunny, Pato Lucas); para Walt Disney (Pato Donald y otros) y para la revista Condorito.

   Descolló asimismo en el dibujo animado, inicialmente en el estudio de Jaime Díaz y luego en su propia empresa, “SB Producciones”, que se encargaba de realizar layouts de Batman Animated Series (primera temporada), Back to the Future, The Pink Panther y otras series para NOA Productions, de Vancouver (Canadá). Horacio Saavedra falleció en diciembre de 2003 cuando estaba cargo de los layouts del largometraje animado Patoruzito, que realizó Patagonik Film Group.

RASPAUD Carlos Enrique

Dibujante que en 1946 realizó en Aventuras la versión gráfica de “Peter Fox lo sabía”, folletín radial creado por Miguel de Calazans. Dicha serie fue dibujada posteriormente por Julio Cotignola.

RAPELA, Enrique

   Nacido en Mercedes (Provincia de Buenos Aires) en 1911 Rapela publicó sus primeros trabajos hacia 1935 en las revistas Pololo y Mustafá  en las cuales realizó títulos como “El Tesoro de la Reina de Saba”, “Rin-Tin.Tin”, “La vuelta al mundo sin dinero” y también algunas historias  de temática nacional que transcurrían en el norte del país. Con posterioridad pasa a colaborar en en la revista El Tony, donde además de historietas de distinto tipo dibuja en 1936 “El Puñal de los gauchos”, título premonitorio de lo que será el rasgo definitorio de su futura carrera, una vocación que se consolida en 1939 cuando en el diario La Razón aparece “Cirilo el Audaz”, considerada la primera historieta gauchesca publicada en el país.

    Siempre vinculado a Columba, el lanzamiento en 1945 de la revista “Intervalo” por parte de dicha empresa le brindará a Rapela la posibilidad de lucir sus habilidades para la recreación histórica a través de centenares de adaptaciones de famosas obras de la literatura mundial, tanto nacionales como extranjeras. Paralelamente a la historieta, Rapela tuvo una destacada actuación como ilustrador, contándose en ese rubro su trabajo para el libro “Antiguas y modernas supersticiones del Río dela Plata”, en 1948, y una serie de almanaques realizados entre 1946 y 1955 para las empresas Standard Oil,  General Motors y Legión Extranjera.

     En 1955 comienza a publicarse en Patoruzito el segundo de sus personajes gauchescos: “El Huinca”. En 1957 con guión de Guillermo Durán dibuja “Hormiga Negra” en la revista Fantasia y colabora en el segundo número de la recién aparecida D’Artagnan, mientras que un año después suma un nuevo título a su galería de personajes, en este caso “Cirilo El Argentino”, publicado inicialmente en la revistas Patrulla y luego en Impacto y Personajes. Esta última era editada por Syndipress Publicaciones que para la misma época lanza un trabajo de Rapela titulado Cosas de nuestra tierra gaucha,  en la cual el autor sistematiza sus profundos conocimientos acerca del hombre de campo, sus costumbres y sus oficios.

    Alejado de las revistas de Columba -o al menos muy espaciadas sus colaboraciones a medida que avanza la década del sesenta-, Rapela da vida a fines de esos años a “Fabian Leyes”, publicado en “La Prensa”. Dicho personaje y “El Huinca” darán sus nombres a sendas revistas que comienzan a aparecer en 1968 editadas por Cielosur y dirigidas por el mismo Rapela, en las cuales se publicaban las referidas series como así también historietas basadas en hechos históricos, costumbres y leyendas de nuestro país.  Enrique Rapela falleció en 1978 dejando detrás de sí una vastísima obra y ostentando el más que merecido título de fundador de la historieta gauchesca a través de sus recordados personajes

ROGELIO RAMIREZ*

    Episodio de Ernie Pike en la revista Top, en 1970. Por la similitud de estilo podría suponerse que se trata de un seudónimo de Julio Cesar Medrano.

RAMIREZ, Claudio

Nació en 1964. Estudió dibujo con Oswal y se desempeño como ayudante de Julio César Medrano y Carlos Pedrazzini. Publica su primer trabajo en Skorpio a fines de los ochenta, una historieta con guión propio titulada “X-21”, también publicó en Fierro, en Humor, diario La Nación, en la La Parda en 1990 (Vacaciones) y en Coctel en 1992. Fue parte del equipo conformado por Lucas, Olivetti y Mauro Cascioli para la realización de “Cazador” y fue uno de los dibujantes de “El Dié”, derivado del anterior.

RAMAUGE, Raúl

   Junto con Raul Roux, Ramauge (1905-1965) fue uno de los primeros dibujantes que hizo historietas no humorísticas en la Argentina, labor que concretó a través de una serie de adaptaciones publicadas en 1929 en el diario Crítica y que incluyeron títulos  como “El Tigre de los Llanos”, “La Estancia del Ombú”, “Marta Riquelme”, “Martín Fierro” y “Vida de Manuelita Rosas”.  Salvo dichos trabajos se carece de otras precisiones acerca de la labor de Raúl Ramauge en la historieta, quien aparentemente no volvió a incursionar en  tal actividad, dedicándose preferentemente a la ilustración de libros y a la pintura.