CRISTOBAL, Enrique

cristobal-d'artagnan  Enrique Cristobal nació en Sáenz Peña, Provincia de Buenos Aires, en 1929. Estudió en el Instituto Bernasconi realizando luego tres años de especialización en la Escuela Profesional “Paula Albarracín de Sarmiento”.  Una vez recibido obtuvo un trabajo de letrista en Yunque Publicidad, pasando luego a desempeñarse como bocetista. 

  En cuanto a la historieta hace sus primer intentos en 1952 en la revista Tatín y tras catorce páginas que le fueron rechazadas, finalmente la número quince fue la vencida. Continúo publicando en pequeñas revistas hasta que en 1955 se convierte en Director de  Dragón Blanco, una revista con reminiscencias de Misterix  donde dibujaba la historieta homónima escrita por Héctor Oesterheld. De esta publicación, que parece haber sido un proyecto cooperativo, aparecieron solo nueve números y colaboraron también en ella  Ivo Pavone, Alberto Ongaro, Guillermo Letteri, José Del Bó,  Carlos Clemen y José Liotta en humor.

  En 1956, cuando ya trabajaba para las editoriales Tor y Lainez  comienza a colaborar en Columba, donde será figura habitual de D’Artagnan desde la aparición de ese título en 1957. Poco después se reencontrará con Oesterheld ahora en las distintas revistas de Editorial Frontera a las cuales aportará, entre otros trabajos, “Capitán Lázaro” (Hora Cero), episodios de “Los impactos de Hora Cero” en el Suplemento Semanal de esa revista  y la extensa unitaria “Operación Fritz” que se publicó en los números 4 y 5 de Hora Cero Extra y sobre la cual puede agregarse que fue reeditada infinidad de veces en distintas revistas que lucraban con el material que había pertenecido a Frontera.

  Simultáneamente a lo narrado, el vigoroso (y a veces un poco desmañado)  pincel de Cristobal  ilustrará series publicadas en la revista Patrulla que editaba Columba con material suministrado por la agencia Sindypress, tales los casos de “Veteran’s Club” y “Terry Winters”, y completando su excelente racha profesional en 1959 hace “Capitán Patterson” para Totem y en 1960  el western “Stik Roe” para Super Totem.

  Como se dijo, Cristobal estuvo presente desde los inicios de D’Artagnan  y  fue uno de sus dibujantes habituales durante los años sesenta, pero también dibujó para El Tony y Fantasía   en las cuales realizó títulos como “Réquiem para una doble”, “El Alamo, 1836” (uno de los primeros guiones de Robin Wood),  “Con Wolf en el desierto” o “El cronómetro acusa”.Al margen de esos trabajos para Columba en 1963 hizo en Bala de Plata la historieta “La vida en 5 naipes”, de cierto parecido a “Veteran’s Club”.

  Todavía a inicios de los setenta Cristóbal seguía publicando en Fantasía y D’Artagnan y desde mediados de la década pasa a colaborar con Ediciones Record para cuyas revistas realiza una importante cantidad de material, parte del cual fue publicado en Italia como en el caso de la historieta titulada “In trapola” aparecida en Lanciostory en 1978 . Otros de sus trabajos para Record fueron episodios de “Serie Negra” y westerns realizados en 1979 junto con Jesús Balbi que se publicaron en Skorpio Gran Color mientras que para Estados Unidos dibujó historietas de terror.

  Las últimas y escasas referencias concretas sobre Enrique Cristóbal datan de inicios de los años ochenta cuando, además de continuar trabajando para Record y Eura de Italia, cumplía una labor docente dando clases sobre dibujo de historietas en los cursos  patrocinados por  la Asociación de Dibujantes de la Argentina.

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ROUX, RAÚL ALEJANDRO

  Así como Enrique Rapela es reconocido con toda justicia el forjador de la historieta gauchesca, Raúl Roux bien puede ser considerado como el creador de una especialidad emparentada con aquella: la divulgación de hechos de nuestra historia y de personajes no tan notorios del pasado.

   Nacido en Montevideo en 1902, de padres argentinos, Roux ingresa al periodismo gráfico en 1922  colaborando en publicaciones como El Suplemento, Caras y Caretas, Mundial, Aconcagua, Páginas de Columba y luego en lo que sería un desprendimiento de dicha publicación, la revista El Tony, donde entre 1928 y los primeros años de la década del treinta realiza (a razón de unas veinte páginas mensuales) una prolífica labor ilustrando títulos como “Hansel y Gretel”, “Hayassampa”, “Robinson Crusoe”, “La isla del Tesoro”, y “Nick Carter”, entre otras, lo que en opinión de Enrique Lipszyc lo erige en el iniciador de la historieta de aventuras serias en nuestro país. También en El Tony dibujó “El tigre de los Llanos” dentro de la sección  “Pasajes de la Historia Argentina”.  

     A inicios de los años treinta colabora en una revista dedicada al público infantil llamada Bolita y en 1937, ya afianzado en su condición de dibujantes de historietas realiza en el vespertino La Razón la serie “Mas allá”, que narraba con fines divulgativos las peripecias de un viaje espacial. En los  años cuarenta sigue colaborando en Patoruzú y la revista deportiva El Gráfico, donde por espacio de varios años dibujó semanalmente una serie de biografías  tituladas “Hombres que han conquistado la fama” y otra denominada “Misceláneas Deportivas”. Para la misma época, aunque sin su firma, pueden apreciarse dibujos suyos en la revista Billiken, reconocibles por una de las características distintivas de su estilo, el uso del “pincel seco”

   En 1945, con casi un cuarto de siglo de actividad profesional Raul Roux tendrá, con la aparición de la revista Patoruzito, la oportunidad de realizar su gran aporte a la historieta argentina de temática nacional. Esa vocación se canaliza a través de las series “Lanza Seca”y “Fierro a Fierro”, resultado ambas  de un intenso proceso de documentación que lo llevó a visitar bibliotecas, museos, lugares históricos, colecciones, etc. En las referidas series el tema dominante es el de la lucha entre blancos e indios en el período 1850-1880 aproximadamente, cuyas alternativas son recreadas a través de distintas fuentes documentales.

     La actuación de Roux en Patoruzito no se limitó a la realización de las referidas series (que se prolongaron hasta mediados de los años cincuenta) sino que produjo también distintos títulos como “Ira implacable”, “La ciudad de los Césares” ó “El paladín de la Libertad” acerca de la vida de San Martín, sobre quien realizó también un trabajo en la revista El Soldado Argentino en 1950. Otro de sus ámbitos de trabajo fue Mundo Argentino, revista de interés general donde entre 1950 y 1959 realizó una trilogía integrada por “Cuentos del fogón”, “Campo afuera” y “Pampa India”, de parecidas características a “Lanza Seca” y “Fierro  a Fierro”, títulos en los cuales recreó también a figuras como Martina Chapanay y Santos Guayama, protagonistas de las últimas luchas de las montoneras contra el Gobierno Nacional. 

        En el último tramo de su carrera Roux colaboró en Editorial Codex realizando adaptaciones de novelas en Pimpinela y desde diciembre de 1959 la serie  “Santos Leiva, trompa de ordenes” que se publicaba en la revista Selecciones Escolares, trabajo que realizó hasta septiembre de 1960 cuando lo reemplaza Ricardo Villagrán. Tras su muerte ocurrida ese mismo año, el apellido Roux mantendrá breve vigencia en la historieta argentina a través de los trabajos de su hijo Guillermo, quien se convertiría luego en uno de los más destacados artistas plásticos de nuestro país. 

CLÉMEN, Carlos Alberto

 clemen-deza   Considerado en forma indiscutida como uno de los iniciadores de la historieta en nuestro país, Carlos Clémen se destacó además de su talento para el género por su enorme capacidad de trabajo, evidenciada especialmente durante su paso por la revista Figuritas donde llegó a publicar más de una decena de páginas por número, incluyendo en ese trabajo tanto historietas de su creación como temas didácticos que ofrecía la citada publicación, que valga aclararlo, aparecía semanalmente.
  Para la época en que comienza a trabajar en Figuritas -revista para escolares aparecida a mediados de 1936- Clémen acreditaba casi un lustro de actividad profesional desarrollada en las revistas El Purrete, Pololo, Mustafá y Barrilete, en las cuales a partir de 1932 dibujó personajes tales como “Pulgarcito”, “Barrilete y los suyos”, “Don Cirilo Blanco”, “Las graciosas aventuras de Chiquín”, “El comisario Piolita y su ratón” ó “Pipiolo”, todos obviamente de carácter humorístico, y en Pololo viñetas para los folletines que allí se publicaban.
  En 1933, a los veinte años de edad Clémen (nacido Carlos Alfredo Pérez Clémen) se inicia en la historieta seria. “La ciudad perdida” “El detective Paul Vernet”, “Los tentáculos del pulpo”, “Dick y los piratas amarillos” y “La herencia del pirata” son algunas de las producciones de ese período inicial que lo muestran aún con un dibujo muy poco consistente. Vendrá luego la ya mencionada etapa en la revista Figuritas donde -junto con personajes humorísticos como “Carpincho” y “Pepe Bujía”- realiza sobre guión propio casi una decena de títulos entre los que pueden mencionarse “El imperio submarino” , “La estrella polar” , “El tesoro del muerto”, “Urania” y “Pawne Bill”, trabajos en las cuales despunta ya su personal estilo de dibujo.
  En 1938 publica en el diario Notícias Gráficas la serie “Erick Jackson” y a partir de 1940 a favor del auge que comienzan a tener las revistas de historietas será sucesivamente colaborador de Pif-Paf , Patoruzito, Intervalo y Aventuras; en las dos ultimas realizó adaptaciones de novelas y de películas y en Patoruzito “Mitzy y Volatín”, sobre un guión propio. A esa nómina de publicaciones debe agregarse El Gráfico, realizando viñetas sobre temas deportivos.
   No conforme con toda esa actividad Clémen inicia a fines de los años cuarenta e inicios del cincuenta dos nuevos emprendimientos: la edición de revistas (que comienza con SuspensoFilmograf) y la enseñanza de dibujo de historietas en su propio instituto. por el cual pasaron entre otros José María Del Bó, César Spadari, Francisco Mazza y Juan Zanotto.
    Sabido es lo que significaron para la historieta argentina los años ’50 y obviamente quien había sido uno de sus más incansables trabajadores no podía estar ausente. Con guión de Jasca dibuja “Carlitos el pegador” en La Revista del Superhombre (1951), “Carnac” en Poncho Negro, “La Conquista del Desierto” y “Mas Allá de Zanzíbar” en Billiken, adaptaciones en Pimpinela y también para revistas de Editorial Codex dibuja “Travis y su circo del aire”, “Robert Ax, médico del siglo XXX” y “Lars of Mars” (Supertorieta, 1955). Su firma igualmente aparece en trabajos publicados en Dragón Blanco (1955), El Tony semanal en 1958 y en Bandera Negra, revista de historietas editada en Uruguay para la cual realiza “Barracuda” en 1959.
    También desde inicios de los cincuenta Carlos Clémen intensifica su actividad como editor a través del sello CLEDA, cuya producción abarcó casi una veintena de títulos entre los cuales sobresalen Fargo Kid, Trinchera y Corso Pete, revistas en las cuales publicaron sus primeros trabajos Jesús Balbi, Ricardo Villagrán, José Miguel Heredia y Juan Arancio.
   Los difíciles años sesenta lo encuentran siempre firme sobre el tablero aunque obviamente en un mercado laboral reducido. Seguía colaborando en las revistas de Columba cuando la muerte lo sorprendió en 1964, cumpliendo tres décadas y media de labor profesional. Con él se fueron también Paul Corydon, José Llanos, John Coleman, Big Boy, Arturo D’Esa y Victor Amatos, esos múltiples alter egos suyos junto con los cuales a lo largo de treinta año edificó un vasto mundo de fantasías y aventuras.

MOLITERNI, Jorge Luis

watami1Lamentablemente breve pero brillante fue la trayectoria de Jorge Moliterni (1939-1979)* en la historieta argentina, una trayectoria que -tras su paso por las Escuelas Municipales Raggio- se inicia en 1958 ( cuando uno de sus profesores en dicha escuela -Pablo Pereyra- lo vincula a Editorial Frontera, donde en abril del citado año publica en el Nº 13 de la revista homónima su primer trabajo: el episodio inicial de “Leonero Brent”, sobre guiones de Jorge Mora.

   Dejando de lado otros trabajos aparecidos en las ediciones mensuales de Hora Cero y Frontera,  pueden mencionarse los realizados en los números 3 (dos historietas) y 4 de Hora Cero Extra y el 3 de Frontera Extra en el cual aparece “Leonero Brent”, a lo que habría que agregar los episodios de “Lord Crack” en Hora Cero Semanal, serie de la que se hizo cargo en Septiembre de 1958 en el Nº 53 de dicha revista.

    Al año siguiente (siempre omitiendo su producción en los mensuales) lo encontramos con “Leonero Brent” en Frontera Extra (donde también hace un episodio corto de “Lord Crack”), en Hora Cero Extra con una unitaria titulada “Far-West” y en Hora Cero Semanal haciéndose cargo con total personalidad nada menos que de “El Sargento Kirk”.

   Captado por el mercado europeo y debido seguramente también al declive de Frontera, Moliterni deja de estar presente en sus revistas pero vuelve a trabajar junto a Oesterheld en 1962 esta vez para Editorial Yago realizando en Misterix una de sus grandes creaciones:  “Watami”, historieta que comienza a publicarse en agosto de ese año y cuyo primeros siete episodios fueron reeditados en  forma de álbum en 1976 por Ediciones Record. También en esa época pero en Supermisterix hace “Al Sur del Sol” (reeditada en 1980 en Gunga Din) y “Sharon”, publicada también en 1980 en la versión italiana de Skorpio.

     Durante el resto de los años sesenta y en los setenta Moliterni continúa colaborando con editoriales extranjeras, no solo europeas sino también norteamericanas. Para el Corriere dei Ragazzi realiza “Bob Crockett” (1971), editado luego en formato álbum y para Estados Unidos el personaje “Jonah Heck”, para Weird Western Tales y revista propia y para la revista Creepy, como así también para editoriales inglesas.

    La aparición de las revistas de Editorial Record le brinda la oportunidad de publicar nuevamente en el país y es así como realiza “El Jacobino” en 1975, “Los Profesionales” en Skorpio Gran Color en 1977, una revisión de “Al Sur del Sol” y una nueva versión de “Watami”, cuyos primeros guiones escribe Oesterheld y los restantes el mismo Moliterni.

(*) En algunas notas se cita 1938 como fecha de nacimiento

 

¡Y POR FIN, MIL PLUMINES SE CONVIRTIÓ EN LIBRO!

libro-tapa1Después de varios años de trabajo pudimos concretar finalmente la edición de “Próceres, figuras y dibujantes de la Historieta Argentina”, un libro que pretende ser un reconocimiento a los centenares de dibujantes que han hecho historietas de aventuras o “serias” a lo largo de 90 años, trabajo cuya base ha sido este blog.

Aunque pensado como un DICCIONARIO, en lugar de un listado único las más de 600 fichas que integran el libro son presentadas a lo largo de ocho capítulos que abarcan distintos periodos de la evolución de la historieta argentina, los principales títulos publicados y las tendencias que prevalecieron en cada uno de ellos, cubriendo así un espacio temporal que va desde 1928 hasta nuestros días.

El libro consta de 208 páginas en papel obra, tamaño 20 x 27 cms y confiamos que esté en las librerías especializadas alrededor del 10 de mayo. Se trata de una edición de autor, de tirada limitada y la idea es simplemente recuperar el costo para invertirlo en un nuevo libro. Para cualquier consulta por venta directa les dejamos el siguiente mail:

martinez_cr@todd.com.ar

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TODO LLEGA…

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A LOS VISITANTES DE “MIL PLUMINES”

  Antes que nada mi agradecimiento por seguir este blog, dedicado a recopilar datos de aquellos dibujantes que han hecho y hacen historietas en la Argentina, sin importar lo extenso o no de su trayectoria. Y también un pedido de paciencia por las fichas faltantes y el largo tiempo sin subir otras nuevas.

   Sucede que estoy en la etapa final del libro dedicado precisamente a recopilar este material, tarea a la que dado prioridad con el propósito de finalizarlo a mitad de año, aproximadamente. Cumplido ese proyecto en el cual he trabajado durante mucho tiempo, volveré a subir nuevo material a MIL PLUMINES. Nuevamente gracias y pasafraseando al Chavo, ténganme un poco de paciencia.

                                                  Carlos R. Martinez