BARNES, Martha

   barnes Tras formarse en la Academia Nacional de Bellas Artes de Mendoza, Barnes se inicia como profesional del dibujo hacia 1949, volcándose preferentemente hacia la ilustración y colaborando a lo largo de varias décadas con numerosas editoriales de nuestro medio como Muchnik, Lainez, Columba, Difusión, Tor, Acme, Codex, Perfil, y Kapeluz, como así también de Estados Unidos y Europa.

    En cuanto a la historieta los datos más concretos sobre su labor se remontan a mediados de los cincuenta, con trabajos como  “El conde Kostia”, “Poverina” (publicado en el Anuario de Intervalo en 1955) o “Nada más que Mary-Ana” en 1956 en Intervalo semanal, a los que deben sumarse los realizados para Puño Fuerte en 1957. En la década siguiente –amén de trabajos para la revista Suplemento de Bucaneros– siguió vinculada a Columba para la cual, entre sus numerosos trabajos, pueden contarse episodios de la serie “Historias de hombres y mujeres” que escribía Cristóbal María Paz, mientras que en 1967 ilustró uno de los primeros guiones de Robin Wood: “Susana en el viento”, publicado en Intervalo.

      Lejos de circunscribirse a la revista Intervalo y a los temas románticos, Martha Barnes colaboró también en D’Artagnan y El Tony ilustrando guiones orientados hacia la aventura como “Tierras Salvajes” (Album El Tony, 1966) un western escrito por Armando Fernandez o “Veinte centímetros de piel vulnerable”, a lo que debe sumarse su ya citada colaboración en Bucaneros haciendo termas ambientados en el Oeste americano.

       En 1975 comienza a colaborar también con Ediciones Record para la revista Skorpio, quien la presenta en su sección “Estos son los creadores”  destacando no sólo su trayectoria como dibujante sino también como actriz en teatro y radio y su participación en programas televisivos donde realizaba cuentos dibujados e historietas narradas e ilustradas. Ya avanzados los años ochenta realiza una de las pocas series fijas de su carrera, “Cuentos del Emir”, con guiones de José Luis Arevalo, que se prolongó hasta iniciados los años noventa cuando Columba dejó de producir material original. 

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